1.5.12

ABUELO



                                               A mi suegra
Else Marie Larsen


Pule su ánfora de sombra
con la recta certidumbre del silencio,
y bajo los puentes de sus manos
navegan delicados barcos hacia el fiordo.

Está nevando en el norte
sobre los techos rojos de Vejle,
y el abuelo lejano,
con su oreja traspasada por un eslabón de oro,
me sonríe desde el muro:
sabe que en mi casa me ha dejado
vikingos de contrabando.








13.4.12

RECUERDO PRENATAL



Mis padres están tensos. Discuten y rezan. Esperan que yo sobreviva, que nazca sana y fuerte. Se han preparado desde hace más de un año. Todos los días vino una enfermera a inyectarlos y acudieron cada semana a que los examinara el doctor.
         ––¡Tantos antibióticos! ––oigo decir a mi madre. ––Ojalá que no haya consecuencias. ––Y entonces llora. Y luego dice que extraña a su madre que ya no la visita por su causa. Que toda la ignominia y la humillación que la sobrepasa es por causa de él, que su hijito mayor estaría vivo si él no lo hubiera infectado con su mala vida, que el niño murió por su culpa, que cómo podría ella seguir viviendo si esta guagüita de ahora también nace enferma.



12.3.12

TALLERES LITERARIOS 2012

Reiniciamos nuestros talleres:



Taller de poesía, martes 20 de marzo, 19:30

Taller de cuento, miércoles 21 de marzo, 11:30

Taller de cuento y autobiografía creativa, jueves 29 de marzo, 19:30



Inscripciones e informaciones.


basualto.alejandra@gmail.com


tel. 7160831  cel. 9.3311640

14.2.12

EL PIE


El pie del niño aún no sabe que es pie,
 y quiere ser mariposa o manzana.
Al pie desde su niño. Pablo Neruda.



El pie sometido
parte siempre a media marcha
como si algo impredecible
le humedeciera los zapatos,
le fuera amarrando los pasos,
como si los huesos
resquebrajados de tanto soñar
guardaran en lo recóndito
un pequeñito deseo
de huir  imperdonable,
de correr libremente
por senderos desmalezados
a campo traviesa por los claros

El pie encadenado
no conoce de pisadas repentinas
ni zapateos en el ruedo.
El pie prisionero está cesante
de encargos o requerimientos
apresurados.

Sabe que su condena
es mantenerse apenas arrimado
a una mesa vacía
restregándose en las patas de la silla
como un perro con muchas pulgas

20.11.11

Basualto en varias llamadas El Mercurio, 20.11.11

Antología Personal 1970/2010 Alejandra Basualto Editorial La Trastienda, Santiago, 2010, 243 páginas, $7.000. Poesía

Basualto en varias llamadas

Por Jessica Atal 
La decisión de publicar una antología no necesariamente se debe -como sarcásticamente me lo comentó una amiga- a que el o la poeta pasa por una etapa de sequía creativa y, aun así, quiere mantenerse vigente en el mercado editorial. En ciertos casos, una antología cumple varias e importantes funciones. En primer lugar, nos da una visión panorámica de la evolución poética que ha tenido el autor o autora. En segundo lugar, a veces rescata poemas de libros que han desaparecido y no se han vuelto a editar. Finalmente, algunas incorporan poemas inéditos que apaciguan nuestra curiosidad por saber por qué caminos está ahora transitando el quehacer poético del autor/a.
En el caso de Alejandra Basualto, su Antología Personalresponde a todas las funciones anteriormente descritas y, en ese sentido, es justificable destacarla. Basualto es una poeta que muestra cambios importantes, a lo largo de cuatro décadas, en la forma de hacer y sentir su poesía. De una escritura más bien tímida y estructurada, la vemos ir desenvolviéndose, relajándose, abriéndose, dándose más permiso para dejar fluir su yo interno.
"Los ecos del sol", obra con la que se inicia esta antología, se sostiene entre susurros, vacilaciones, puertas entreabiertas, suspiros. Una década más tarde, en los 80, y con "Ejercicio en sol" y "El agua que me cerca", el ejercicio poético cobra movimiento, algo de velocidad. Se recorren calles, se tiembla, se golpea, se escucha algo más fuerte lo que quiere decirse: "El tiempo de salir ha comenzado", escribe Basualto en "Lluvia". Aparecen personajes, lugares. Basualto ahora quiere dejar registro de historias humanas ("La verdadera historia de Joaquín Mira" y el poema dedicado a Teillier). Pero, en todo caso, ella respeta sus tiempos: "Y el tiempo es un deseo de silencio". Que nadie la apresure, pues debe observar cómo se despliega el universo. El cielo, el viento, las formas cambiantes de las nubes, los tonos que van formando atmósferas, las pisadas y huellas en el suelo. Así va urdiendo sus poemas. A través de lo que percibe en su estado más puro de contemplación.
En la década de los 90, Alejandra Basualto es una poeta más atrevida, tanto en la forma como en el contenido. Publica "Las Malamadas" y, como hembra en celo, ahora grita, muge, embiste; ahora se yergue como un tronco grueso al que nadie bota, ni en las peores tormentas; al que no bota ni "el brillo de la hoja/ el filo/ el frío// de todos los cuchillos/ revolcándose/ en la herida".
"Casa de citas", publicada en el año 2000, es una invitación a lo más íntimo de Basualto: a su casa o, más bien, a sus casas, a todas las que ha habitado desde su infancia. Un tributo a esos años, a la memoria, a sus padres, y también a la muerte, que besa labios y espera y seduce en todas partes, cada vez que puede. La poeta da un vuelco existencial y de pronto aparece la ciudad en silencio, la calle muerta, "el vacío pavoroso", "la suma de la nada". En "Nuez", la ciudad exhibe sin tapujos "... grietas y cicatrices/ como las nueces/ vanas". Incluso pierde la identidad propia, y hace un intento por reencontrarse en sus ancestros. Se siente desamparada, perdida, en sus huesos "una materia indecisa": "¿Pero quiénes son/ dónde están los que me fundaron?".
Finalmente, veintitrés poemas inéditos, donde el lenguaje se vuelve conciso, acaso algo hermético, donde sólo va quedando lo esencial: pájaros, niños, ojos, piel y un poeta... Aunque, "¿Para qué sirve un poeta?, dijo alguien", nadie tiene la respuesta.
 

5.11.11

Ejercicio 1 (sobre “La calle destruida” de Residencia en la tierra, Pablo Neruda)



EJERCICIO 1 *

(sobre “La calle destruida” de Residencia en la tierra,
Pablo Neruda)




La sed del tiempo acumulado
despide con furia las cornisas,
el agua diferente, a manos llenas,
estalla en los balcones.

Rojas lenguas de geranios malheridos
tocan casas de lodo y se detienen.
Entre sombras anudadas caen llaves,
y cuchillos, y campanas sin luna.

La humedad se derrama en agujeros,
en ladrillos fatigados por el humo.
Una lengua implacable gasta las fachadas
y las sillas de tristes almacenes.

La azotada luz de las alcobas
anida en largas circunstancias sin nombre
y el roce de los anillos se adelanta
con lentitud, sobre el olvido.


Tercer Premio Concurso Pablo Neruda 1982 

6.10.11


FUERA DE ESTACIÓN




Una niebla de cenizas baña los cerrojos
en la casa del elefante y el gato egipcio
que duerme sobre el mundo sentado en un tonel.

Las tablas reverdecen sin prisas en los muros
y una ola de geranios anida entre los hierros
de raídas estrellas en las verjas oscuras.

Hay techos manchados que sollozan por el moho
y balcones azules tras la huella de un niño
brevemente detenido junto a la ventana.

Escaleras escasas aguardan las pisadas
que rescaten de la muerte perdidos follajes
donde el humo libera desteñidos fantasmas.

La calle vestida de negro va por el hombre
recogiendo su hermética mirada de ciego:
el hombre la sigue y ya no sabe a dónde va.