2.4.18

EL ANGELITO



Bienaventurado /
El que en un altar hizo su nido / y voló bajo;
Alfonso Alcalde


La madre sombreaba por los cuartos
con su silencio encorsetado,
los ojos apenas vivos para mirar
la carrera final de su angelito.

Blancos faldones, alas plateadas,
de pie / con la rigidez de las muñecas antiguas
el niño muerto me miraba.

El padre pegaba monedas en su frente
sin secarse el sudor ni aflojar la pena.

Alguien cortó un cardenal rojo del jardín
y se lo puso al finadito en la boca
pero él ya no podía agarrarlo con sus dientes.

Quise tocar sus pies / mi madre me detuvo.
Entonces supe que el niño ya no estaba
con su cuerpo de niño, ni sus gritos
ni sus risas, ni sus llantos.

En su lugar habíase instalado un ángel de veras
para consolar a padres y hermanitos.
En su honor sollozaban las lloronas
vestidas de negro riguroso / en el patio
los tíos martillaban unas tablas
para armar un cajoncito blanco.
Cuando comenzó la fiesta mamá dijo
que mejor volviéramos a casa.

Al día siguiente desde mi ventana
vi marchar al padre con su bultito
como si llevara un quintal de harina
atormentándole los hombros.
Detrás / la comitiva a paso lento
como si todos fueran
abandonando el pueblo.



19.2.18

MEDIANOCHE

MEDIANOCHE



La medianoche dormita
entre viajeros enlutados
y las calles escapan a ciegas.
La luna es una rueda
que insegura ante el ojo desemboca
y nuestros cuerpos avanzan
extrañamente pálidos.
Mi sueño es un cielo sin cerrojos
y el hilo que sujeta los sonidos
se deshace.
Vacilo ante multitud de puertas agotadas
de no morir siquiera un poco
y me dirijo a las ventanas.
Una mujer de yeso
asoma su impúdica mirada
y no responde.
Y sé que me voy destiñendo
en esta orilla extranjera
donde todos llevan máscaras.
Y la noche corre conmigo
con la prisa de no llegar.

15.4.17

MARTILLO DE LA SANGRE



El martillo
de
la
sangre
convoca
tempestades
arremete
y no desdeña
subterráneos
mazmorras
siluetas grises
horas filudas
descampados

El martillo
es una boca
una mano
un
respirar
sin nombre
rostro
palabras
es solo
sangre
herida
despojo
y tanto
desamparo

Cuando
la noche
arremete
no hay serruchos
martillos
ni clavos
solo
fiereza
hielo
dientes

Nada hay
que custodie
ya
nuestros
sueños


22.2.17

TALLERES DE POESÍA Y CUENTO 2017




Taller Literario La Trastienda informa:

Están abiertas las inscripciones para los Talleres de 
Poesía y Cuento 
impartidos por la escritora Alejandra Basualto
que se realizarán  en Echeñique 5903-A, La Reina.
 en los siguientes horarios:
Poesía:  martes de 19:30 a 21:30 semanal
Valor $ 52.000 mensuales

Cuento: jueves cada 15 días
19:30 a 21:30 quincenal
Valor $ 27.000



Informaciones e inscripciones en los teléfonos:
227160831 y 9-93311640 
E-mail:latrastiendatalleres@gmail.com







25.6.16

POEMAS MÍOS TRADUCIDOS AL BENGALÍ

EL ÁNGEL
El inconsciente es un árbol lleno de pájaros muertos
que se echan a volar cuando uno menos lo espera
Óscar Hahn
Toma de mi leche dijo el ángel
y yo, que no sabía dónde estaba
lo miré
y lo seguí mirando
con la perplejidad de los recién nacidos.
Era una noche negra y escondida,
nadie nos podía ver,
solo cabía la disculpa de venir de lejos
sin resuello
remontando río arriba hasta el amanecer.
El ángel me miró y yo no supe
si sonreír o llorar
y me quedé ahí, desbocada,
como quien no tiene horizontes a la vista,
ni bordes, ni caminos, ni siquiera,
el destello de algún amanecer en perspectiva.
Soy yo, dijo el ángel, ¿no me reconoces?
y perdida en la locura,
no pude responder, solo miraba
su larga cabellera rubia,
ahí sus ojos,
los ojos de aquel que hace ya mucho
voltearon mis sentidos, dieron rumbos a mi sangre,
percibieron que mi toda yo
estaba dispuesta.
Y entonces comprendí
que era un fantasma del pasado
una voz huera que intruseaba
en el temido recordar de los ancianos
sola sombra de los huesos porvenir.

PÁJAROS

El cielo está sangrando pájaros.
Muchos pájaros de un raro color,
desmadejados,
las alas yertas,
los picos deshechos.
Sólo soplos grises
cayendo desde lejos.
Pájaros de dónde.
Tal vez despojos de ciertos ángeles
caídos de la secreta casa.
Cientos de pájaros
con el grito roto en la garganta
y los ojos vueltos
Todos serán sombras.
Para que los olvidemos.



PRÍNCIPE AZUL

no desmontes de tu brioso corcel
ni me tomes en tus brazos
ni roces mis labios
con tu boca delicada
porque
si te miro de frente
con mis ojos de bruja verde
y te beso como se debe
y me sueño todo el cuento
entre tus sábanas de holanda
mucho me temo

QUE DESAPAREZCAS